domingo, 31 de agosto de 2008

Don Juan y su mamá

Nunca terminaba de entender el funcionamiento del matrimonio de una amiga del alma hasta que ella misma me dio la respuesta.

Viviana siempre fue una mujer con gran capacidad de mando, que desde que éramos estudiantes en el colegio nos lideraba y gracias a quien pudimos perpetrar las travesuras más divertidas y exentas de castigo.

El grupo más unido no éramos más de seis o siete niños de ambos sexos y ella lograba tener un vínculo personal con cada uno de nosotros sin que alguien perdiera la noción de equipo (pandilla, horda).

Apareció en nuestro barrio un chico nuevo, muy apuesto, algo arrogante, corpulento, de voz grave y caudalosa, que rápidamente inició los trámites para seducir a Viviana —quien por ese entonces tendría unos 19 años—.

Lo extraño —como decía al principio— es que cuando se casaron ella adoptó una conducta autoritaria que nunca tuvo con nosotros. En él se desmoronó aquella arrogancia y la obedecía como un perro atemorizado.

No hace mucho nos reencontramos casualmente con Viviana y mientras degustábamos un café con coñac, me contó la terrible historia, incluido el asesoramiento psicológico al que tuvo que recurrir.

Resultó ser que el galán entabló con ella una relación de madre-hijo que fue placentera hasta que, haciendo uso de tal ficción, él comenzó a tener amoríos con varias mujeres ... como es lógico que tenga cualquier hijo varón por mucho que ame a su mamá.

●●●

17 comentarios:

Anónimo dijo...

La capacidad de mando en una mujer me perturba, reconozco que se merece dar órdenes pero me cuesta aceptarlo. Otros trabajadores como yo no se molestan, pero aún reconociendo que ella se merece el cargo que tiene, yo preferiría trabajar para alguien menos capaz pero que sea hombre. Sé que estoy equivocado.

Anónimo dijo...

Hay un grafitti cerca de mi casa que dice con letras rojas, como si goteara la sangre: "Mi mamá hace mejor comida que tu" Mauricio

¡Qué denuncia tan mediática! Acá somos todos muy así.

Anónimo dijo...

Está lindo el cuentito. Lo imprimí y se lo voy a llevar a una prima que siempre se jacta de que ella lo manda a su marido.

Anónimo dijo...

Con los hombres más hermosos, me inspiro para masturbarme pero no quiero ni intentar vincularme seriamente con ellos.

Anónimo dijo...

Mi sueño es una orgía con muchas mujeres y que todas me pidan que las folle.

Anónimo dijo...

El pez por la boca muere: el deseo de mandar en un vicio que te come las neuromas como la marihuana.

Anónimo dijo...

Me hicieron acordar de un grafitti que decía: "Fume marihuana que pulmones tenemos dos y neuronas millones".

Anónimo dijo...

Estoy seriamente convencida de que se puede tener más de una pareja sexual con amor. Él único pero gran inconveniente son los celos.

Anónimo dijo...

El chico de la foto parece tener 7 amigas, muy felices todas.

Anónimo dijo...

Trataré de no ser autoritaria, capaz que eso ayuda para que él no se sienta un ñino perverso-polimorfo.

Anónimo dijo...

Quiero ser la octava en ese grupo macanudo.

Anónimo dijo...

No soporto a los hombres arrogantes y ahora que ud. dice que de pronto se les da por andar de amoríos si una se pone maternal, menos.

Anónimo dijo...

Desearía ser la titular de un grupo de hombres que me llamasen a cada rato, me mandaran mails, sms, flores, y que me hicieran el amor como los dioses. Ah, imprescindible que en el grupo haya también alguna chica femenina y exuberante.
¡Viva el sexo y el romanticismo!

Anónimo dijo...

¿Qué hizo Viviana? ¿Se quedó con ese Don Juan? Espero que no, porque las sobras son poco alimenticias.

Anónimo dijo...

Con el hombre que amo me comporto como una perra atemorizada. Él se ha puesto demasiado autoritario y yo descubrí que puedo amar a mi papà y a otro hombre y a otro hombre y a otro...mientas él no me descubra.

Anónimo dijo...

Para mí es toda una novedad que se pueda entender el funcionamiento de un matrimonio. Suerte!

Anónimo dijo...

Adoro a las mujeres con capacidad de mando. Son decididas, vitales, enérgicas.