lunes, 24 de marzo de 2014

Los herederos perjudicados


Los ciudadanos más capaces optimizan su desempeño si saben que la fortuna que puedan acumular será disfrutada por sus herederos.

En una serie de artículos de reciente publicación (1), les he comentado que el ser humano no se desarrolla adecuadamente, ni en la indigencia, ni en la riqueza exuberante.

En la misma línea teórica de esos artículos, cabe mencionar que el derecho a dejar la riqueza acumulada a los descendientes (herederos) cuenta con personas a favor y otras que se oponen.

Quienes se oponen alegan que nadie debe disponer de lo que no se ganó con su esfuerzo y los que están a favor dicen que la persona que logra amasar una fortuna tiene el aliciente de que el resultado de su esfuerzo podrá ser disfrutado por sus seres queridos (herederos), en vez de ir a parar a las arcas del Estado o de la Iglesia.

Por lo tanto, las herencias suelen dificultar el desarrollo personal de los herederos porque todo lo reciben sin su esfuerzo, como ocurre en los países de suelo y subsuelo muy ricos, en los que las nuevas generaciones heredan riquezas territoriales que difícilmente los alienten a trabajar con ahínco.

Por el contrario, los ciudadanos más capaces optimizan su desempeño si saben que la fortuna que puedan acumular será disfrutada por sus seres queridos. Si los más emprendedores y exitosos supieran que su fortuna pasará a manos del Estado o de alguna Iglesia, quizá no se sentirían estimulados para dar lo mejor de sí.







(Este es el Artículo Nº 2.176)


2 comentarios:

Rosario Ramos dijo...

Esta demostrado, es necesario tener un¿por que? en la vida todo extremo es negativo.

Rosario Ramos dijo...

Esta demostrado, es necesario tener un¿por que? en la vida todo extremo es negativo