lunes, 29 de junio de 2009

Milanesas de espinaca

Toma muchos años de estudio (trabajo) entender que los demás son diferentes, piensan distinto, poseen otras preferencias.

Como si fuera una carrera universitaria, este es sólo el comienzo. Luego es casi obligatorio hacer el post-grado en el cual hay que aprender a reconocer que los demás tienen derecho a ser diferentes, pensar distinto y poseer otras preferencias.

En el artículo titulado «A María la diseñé yo» les comento que algunas personas hacen grandes esfuerzos tratando de que el cónyuge cambie lo suficiente como para que termine pareciéndoseles.

Les había propuesto la hipótesis de que estas personas no pueden vivir con alguien que sea diferente a sí mismo.

Padecen otra molestia que los provee de energía para cambiar al otro y es que esa diferencia la interpretan como una crítica, una descalificación, una desaprobación, una censura y en casos extremos, como un insulto.

Un ejemplo puede aclarar la idea: Imaginemos un matrimonio en el que uno de los dos ha decidido ser vegetariano. Si el otro continúa comiendo carnes pero nunca critica al vegetariano, éste igualmente puede enojarse porque supone que su cónyuge lo cuestiona de la peor manera: con los hechos.

A este vegetariano no le alcanza con que el resto de la humanidad lo deje adoptar la dieta que se le ocurra, sino que además necesita (exige) una aprobación completa a su filosofía alimentaria. Quizá inicie una lucha en contra de los que comen carne, ya sea porque «se están haciendo daño a la salud irresponsablemente» o porque «están matando animales inocentes».

En suma: una persona puede padecer una intolerancia agresiva porque necesita que la humanidad lo tome como un modelo a imitar, idealizar, admirar.

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11 comentarios:

456 dijo...

Siempre pensé que los intolerantes lo son por necios, pero está buena esta otra causa. Ellos interpretan un poco mal.

Maite dijo...

Mi novio es ateo y sus ácidas críticas a mis creencias están gastando a manos llenas el amor que le tenía.

Lorenzo dijo...

Sería como una manera de decir estoy acá, existo, soy dueño de la verdad.

Yamandú Babosol dijo...

A mí me gustan las vegetarianas que nos ilustran hacerca de los cortes de la carne vacuna usando como modelo sus cuerpecitos.

Marga dijo...

Formo parte de la confraternidad diabética y entiendo que no se necesita llegar a tener problemas con la insulina para desterrar de la dieta los nocivos azúcares.

Fulgencio dijo...

Yo adopté muchas dietas pero ellas no me adoptan a mí!

Felipe dijo...

Ella no protesta por mis amantes, sin embargo ha comenzado a ausentarse por largos períodos...

Rubén dijo...

Entendí que los otros son diferentes desde un principio; por ej, desde mi más tierna infancia fui razista ¿entonces por qué no me aceptan a mí tal y como soy?

Anónimo dijo...

¡Toda una vida haciendo de doble de Michael Jackson! Bien que podría haberse casado conmigo.

Máximo dijo...

Algunos nacimos para ser vanguardia, modelos a imitar.

aureliano dijo...

No soporto la diversidad cuando son peores que yo.