viernes, 23 de mayo de 2008

Dos que forman uno

Un personaje de la novelista Iris Murdoch expresaba: «Qué martirio amarlo tanto y no ser él».

Sin duda que ese pensamiento pocas veces se expresa pero tiene mucho de posible.

Por ejemplo, podría pensarse que algunos desentendimientos entre las personas surgen porque uno no percibe con claridad que el ser amado es otra persona distinta a sí mismo.

Es probable que muchos vínculos se basen en la creencia de que existe un único espíritu compartido por dos cuerpos.

Cuando surgen dudas sobre esta creencia, aparece el conflicto interpersonal donde las expresiones agresivas toman la energía de una desilusión ... que se racionaliza como si el otro hubiera hecho una traición imperdonable.

La sensación de conformar con el ser amado una unidad indivisibles está acompañada por el voto público que algunos se hacen sobre mantener la unión «hasta que la muerte los separe».

Esta forma de entender el vínculo tiene una gran ventaja: Si los integrantes de la pareja se comprometen a atenderse los deseos y las necesidades en forma cruzada, permitirá que cada uno pueda demandarle al otro por cualquier insatisfacción. Los argumentos podrán ser de orden ético, moral, legal y amoroso y será posible acusarlo aduciendo desinterés, negligencia, desamor, infidelidad.

Si cada uno se hiciera responsable de sus deseos y necesidades no habría a quien echarle la culpa por la propia infelicidad y esto es muy incómodo.

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15 comentarios:

Anónimo dijo...

Poder ser uno con el ser amado es el hecho más hermoso que le pueda pasar al cualquiera. A mi me está pasando desde vivo con mi actual compañero y lo disfruto infinitamente.

Anónimo dijo...

Todo iba muy bien en mi matrimonio hasta que un día se agudizaron las diferencias políticas que nunca nos habían molestado y las discusiones empezaron a tener un tono tan preocupante que en un momento de serenidad, los dos pudimos llegar a un acuerdo civilizado de que debíamos separarnos inmediatamente.

Anónimo dijo...

Todo el mundo se alegra de vernos tan unidos. Vamos juntos a todos lados, nos vestimos de manera muy parecida y cuando alguno tiene una actividad que lo aleja, nos extrañamos.

Esto sí que quiero que no se termine jamás.

Anónimo dijo...

Me parece que ud tiene una visión pesimista de una pareja muy unida. Eso de que los dos se descansan en que el otro haga por uno lo que más le gusta es parte del juego y es muy placentero.

Anónimo dijo...

Ud más que realista parece negativo. No veo por qué tiene que tener un mal pronóstico que dos personas se quieran tanto que se cuiden hasta en los mínimos detalles. ¿Por qué ese fenómeno maravilloso necesariamente tiene que encubrir una irresponsabilidad de ambas partes?

Anónimo dijo...

En mi primer matrimonio tuve lo que la terapeuta llamó un vínculo fusional. Éramos una estampilla con el sobre. Bastante parecido a lo que describió un comentarista cuyo nombre olvidé.

Terminó como la mona. Nunca más me dejo embaucar con esa relación.

Anónimo dijo...

Cada vez estoy más obsesionado con una compañera de trabajo. Ella está separada de su esposo hace un mes porque emigró a USA y con mi compañera tenemos sexo una vez cada dos o tres semanas.

Quisiera realizar mi fantasía de unirme para siempre a esta mujer. Ella lo sabe porque vivo diciéndoselo pero no sé qué hacer para que ella se enamore y se decida y así yo poder tomar también mis decisiones.

Anónimo dijo...

Me gusta mucho que mi novio me regale cosas. Prácticamente me viste y me calza. Es increíble el buen gusto que tiene. No solo que me complace a mí sino que además estoy segura de que él me tiene como más le gusto que es lo que quiero porque lo adoro.

Ud parece no estar de acuerdo con este sentimiento. ¿Qué tiene incorrecto?

Anónimo dijo...

Me parece que hay dos opciones bien netas: O dos individuos se asocian para aliviar el peso de la existencia o dos individuos se convierten imaginariamente en uno para imaginarse que gracias a esa técnica lograron que la vida parezca más liviana.

El hecho indudable es que siempre serán dos personas separadas. Que bajo ciertas circunstancias se imaginen que son una sola, es como quien va al cine a ver una buena película: en algún momento se terminará y tendrá que salir del cine.

Anónimo dijo...

Yo he vivido una relación así de intensa y me parece que uno no se da cuenta lo que está pasando. Simplemente la disfruta. Quizá si alguien que está en esa situación lee este artículo, pueda darse cuenta, pero es probable que no se de cuenta porque desde adentro no se percibe, sólo se disfruta.

Anónimo dijo...

El vivir el uno para el otro es lo más hermoso que a uno le pueda pasar. No solamente que estoy de acuerdo sino que es lo que siempre he buscado y seguiré buscando.

Anónimo dijo...

Me destrozó la película Iris donde Judi Dench representa a la Iris Murdoch cuando ya vieja padeció el mal de Alzheimer y el marido la cuidó con un amor que se te caen las lágrimas a chorros. Después supe que ella fue la amante de un premio nobel de literatura que no sé quien fue ni tampoco sé si después fue el marido que la cuidó. Esta comidilla sí que es sabrosa!!

Anónimo dijo...

Creo que son los católicos los que creen en una fusión entre el padre, el hijo y el espíritu santo.

Anónimo dijo...

Ya soy vieja (58)y he pasado por casi todas las etapas posibles de una vida y me parece que ese sentimiento de ser una sola con la pareja forma parte de una etapa de mucha ilusión, frescura. Es inolvidable. Todavía recuero a quien vivió esa etapa conmigo. Lástima que nunca tuve una forto de él. Es un bello recuerdo. La realidad es otra cosa.

Anónimo dijo...

Isadora escribe como si se refiriera a los Reyes Magos y a Papá Noel. Es porbable que sea así. Quizá cuando yo tenga su edad piense igual. Por ahora no puedo ni imaginar qué significa lo que ella dice.