viernes, 19 de septiembre de 2008

Suspensión temporal de anestesia

A pesar de que la medicina duplica sus conocimientos y sus éxitos terapéuticos cada 5 años aproximadamente, el diagnóstico de cáncer sigue siendo una noticia muy perturbadora para el paciente y sus allegados.

Convengamos en que es una de las enfermedades más importantes que nos afecta, pero quiero compartir con ustedes un comentario sobre la diferencia que hay entre los éxitos terapéuticos que la medicina logra en oncología y la sensación de sentencia a muerte con que se recibe el diagnóstico.

La causa del dramatismo con que todos recibimos la información está en que permanentemente, el 100 por 100 de las personas estamos anestesiadas con respecto a la muerte. Individualmente pensamos que sólo se mueren los otros y que la muerte nuestra no existe.

Esta llamativa equivocación es comparable a la vida que llevaría alguien que permanentemente recibe una fuerte dosis de anestesia gracias a la cual, ciertos padecimientos normales, no los registra, no los sufre, los ignora, no sabe que los tiene porque la dosis permanente de anestesia lo mantiene en ese estado artificial indoloro.

El dramatismo con que tomamos el diagnóstico de cáncer obedece a que equivale a una brusca suspensión de esas dosis anestésicas con la que veníamos teniendo una forma de vida artificial, ignorando deliberadamente que para morir sólo hace falta estar vivos.

Repito: en términos relativos, es una enfermedad que nos impone un gran esfuerzo físico y anímico porque el tratamiento es muy agresivo aunque llevadero, sobre todo porque los especialistas cada vez son más competentes en ayudarnos a superar el trance amargo y a sacarnos con vida de tan penosas circunstancias.

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20 comentarios:

Anónimo dijo...

Somos parte de una cultura que vive ignorando la realidad, por ende a la muerte, de la misma manera que ignoramos a nuestro espíritu. Para algunos la muerte puede no existir, y ser liberadora del alma.

Anónimo dijo...

Por principios: Me opongo a la realidad.

Está más que probado que sólo sirve para complicarnos la vida sin obtener nada a cambio.

Anónimo dijo...

Cuando era niño, vivía de la acera donde vivíamos los más pobres y los 6 de enero, miraba con muchas ganas a los vecinitos de enfrente que sacaban a mostrar sus coloridos juguetes. Ahora hago lo mismo pero con los que consumen droga, porque lamentablemente yo no me animo a probarla. Soy pobre de alma. Las pelotas mías son de adorno. Soy un arbolito de navidad.

Anónimo dijo...

Mi madre es operada de un seno y cada 5 años se hace unos exámenes que por suerte siempre le dan bien. Es como una amenaza pero se puede soportar.

Anónimo dijo...

Si pudiera me olvidaría de cuánto dolor me causó que me dejara mi novio a punto de casarnos. No puedo olvidarme. Estoy sin anestesia.

Anónimo dijo...

La memoria también sirve para olvidar, leí en algún lugar y es cierto.

Anónimo dijo...

Los únicos que siempre piensan en la muerte son los que desean suicidarse permanentemente. La desean más que le temen.

Anónimo dijo...

Los drogadictos son muy criticados pero quizá no tengan otra solución para superar lo que padecen de la realidad.

Seguro que también debe influir lo que el cuerpo se habitúa no?

Anónimo dijo...

Dicen los médicos que si uno vive lo suficiente, algún día todos tendremos cáncer. Espero no llegar a que me toque. Es horrible esa enfermedad.

Anónimo dijo...

Mi padre se humanizó desde que tuvo un cáncer que se lo curaron. Al final nos sirvió a todos su enfermedad. Antes era un insensible indiferente y ahora es un señor sabio dulce y tierno.

Anónimo dijo...

Las personas que más han sufrido (enfermedades, guerras, catástrofes) terminan mucho mejor o mucho peor.

Anónimo dijo...

Tengo mucho miedo de tener un cáncer y el miedo que tengo es muy parecido al que tenía cuando era niño a que un día mi padre, con gesto grave, me dijera que no era hijo de ella sino que había sido abandonado por mi verdadera madre. Este miedo me amargó toda la infancia.

Anónimo dijo...

Si la medicina es tan exitosa, ¿porqué sus empleados son tan pobres en recursos humanos?

Anónimo dijo...

Los diagnósticos son un pueblo de salvajes, que inconsciente de su riqueza, pide ser dominado.

Anónimo dijo...

Las enfermedades nos interrogan y cada cual da su propia respuesta.

Anónimo dijo...

La muerte también existe; igual que el sur.

Anónimo dijo...

¡Quiero esa anestesia que te lleva a un estado artificial indoloro! ¿Cuáles son sus efectos secundarios?

Anónimo dijo...

¿Cómo puede liberar el alma algo que no existe?

Anónimo dijo...

Cuando te sacuden con un diagnóstico como el de cáncer, no podés seguir siendo el mismo de antes. Te convertís en alguien mejor. Pasás a vivir todo con más intensidad y profundidad.

Anónimo dijo...

Es verdad lo que ud. dice con respecto a que vivimos de una manera artificial, desconectándonos de las realidades que nos superan. Sin embargo los humanos, cuando deben enfrentarse a situaciones difíciles, sacan a luz un heroísmo insospechado.