sábado, 10 de marzo de 2012

Las mujeres que desean copular diariamente

Las mujeres desean fornicar pocas veces en la vida para reproducirse y muchas veces con actitud masculina.

En oportunidades anteriores les comenté que las mujeres son bisexuales aunque es verificable que la mayoría reprime ese natural lesbianismo.

Efectivamente, en otros artículos (1) les daba algunos fundamentos de por qué varones y mujeres aprendemos qué es el amor, el erotismo y la sexualidad, por el trato que recibimos de nuestra madre cuando nos alimenta, higieniza, acuna, acaricia, mece, arrulla.

Si observamos qué nos dice el Diccionarios de la Real Academia Española  del verbo «arrullar», podemos constatar que en primer lugar nos expresa textualmente:

«Dicho de un palomo o de un tórtolo: Atraer con arrullos a la hembra, o esta a aquel.», y como segunda acepción, expresa textualmente:

«Adormecer al niño con arrullos...»

La cuarta acepción también nos va a servir porque expresa textualmente:

«Dicho de los enamorados: Decir palabras dulces y halagüeñas.»

En síntesis, es lícito suponer que sin ir más lejos, en esta práctica maternal (arrullarnos), se mezclan con naturalidad «adormecer al niño» y fenómenos de enamoramiento y copulación (entre palomas).

Por lo tanto, ambos sexos aprendemos a amar con una mujer y es natural que luego continuemos amándola eróticamente por el compromiso físico, corporal, de piel que tiene el vínculo primario.

En otro artículo dije que la mujer siente deseos sexuales menos de diez veces EN LA VIDA (2).

La pregunta sería, ¿por qué ellas sienten deseos sexuales muchas veces más que esas pocas que menciono?

Ocurre que ellas tienen deseos sexuales estrictamente femeninos cuando desean ser madres, pero la mayoría del tiempo tienen deseos sexuales en la posición masculina correspondiente al lesbianismo que mencioné.

Este deseo masculino que ellas sienten de copular casi diariamente es consecuencia de su inevitable (aunque reprimida) bisexualidad.

(1) Los varones maternales

¿Muñeca o pelota?

Polígamo, monógamo o gay

(2) El matrimonio no contempla la naturaleza humana

El deseo sexual fingido 

(Este es el Artículo Nº 1.507)

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12 comentarios:

Andrés dijo...

JAJAJAJAJ!! Adormecer al niño entre fenómenos de enamoramiento y copulación de palomas! Es lo más surrealista que escuché en mucho tiempo.

Nazareth Inglese dijo...

Estaba feliz y la mimaba
con palabras dulces y alagüeñas
hasta que ella le dijo
VIENE LA CIGÜEÑA!

Ingrid dijo...

Lo femenino tiene una característica exclusiva: la gestación.
Del mismo modo, la característica exclusiva de lo masculino es la fecundación.
Luego el resto del universo es bisexual.

Susana dijo...

Acá están haciendo un matete bárbaro porque están mezclando género y sexo.

Lola dijo...

Yo tengo deseos sexuales en la posición masculina, en la femenina y en cualquier posición que invente, qué le voy a hacer!

Juan dijo...

Ellas sienten deseos sexuales muchas veces más porque... ME CONOCEN!!!

Elbio dijo...

El deseo responde al llamado de la naturaleza, pero ¿hasta que punto no responde también a llamados culturales?
Posiblemente existan entornos que promueven el deseo sexual y otros que lo apagan o anulan.
Durante mucho tiempo, en nuestras culturas, el ambiente socio-cultural se dedicó a apagar el deseo de la mujer.

Iñaqui dijo...

Para mí que lo apagó con fuego.

Omar dijo...

Reconozco que para el hombre puede ser difícil detectar hasta dónde llega el deseo de su mujer. Son muy buenas fingiendo.

Anónimo dijo...

Para mí que las familias deberían fundarse a partir de un trío, dos mujeres y un varón o dos varones y una mujer, en fin, a gusto del consumidor.

Martín dijo...

Las fundes como las fundes siempre va a haber lío. No existe la fórmula perfecta, pero el modelo que tenemos ahora hace rato que da señales de que no funciona.

Nolo dijo...

Habrá que cuidarse de las mujeres ¨muy femeninas¨.
JE JE, es broma... (más o menos)