
Esto puede ser porque desde hace siglos hay más hombres poderosos que mujeres poderosas, y este sólo hecho ya sería suficiente como para que ellas nos envidien. Supongo que existen otros privilegios más que agravan las molestias de ellas sobre el «reparto» poco igualitario de beneficios.
Me parece interesante pensar también que existe otro sentimiento tan importante como «la envidia del pene» y que sería «los celos del pene».
Los hombres tenemos un cuidado especial con esta parte de nuestro cuerpo. Tiene utilidades maravillosas pero además simboliza muchas cosas. Ellas desearían que nosotros las amáramos tanto o más que a nuestro pene y por eso ellas celan de él.
Claro que cuando entran en conflicto nuestra racionalidad y nuestro inconciente, rápidamente nos ponemos de parte de la racionalidad pero la verdad es que lo que nos gobierna en última instancia es el inconciente. La consecuencia práctica de esta aseveración es que ellas jamás reconocerían que tienen celos de una parte del cuerpo del hombre porque sonaría muy disparatado. Ni siquiera se lo reconocerían a sí mismas. Pero que es así ... ¡ni lo duden!
Y recuerden que yo se los dije primero. :-)
●●●