sábado, 7 de junio de 2008

Papá blindado

El pensamiento científico no admite remilgos, ni pudor, ni dejarse llevar por rumores. Todas las hipótesis son válidas y merecen el mismo chequeo para ver si pueden ratificarse o no.

Trato de hacer una historia de cómo llegamos a algo que vengo desarrollando hace cerca de dos años. Es así:

Época: hace 300 años. Lugar: Un campo próximo a una pequeña ciudad.

En una casa de muy pocas habitaciones vive un familia compuesta por María, José, cuatro hijos, el padre de María y la madre de José. Todos tienen algo para hacer de acuerdo a sus máximas posibilidades. La supervivencia es difícil. Tanto como hoy en día.

Según el criterio de distribución de tareas y responsabilidad «de acuerdo a sus máxima posibilidades», José mide 1m90cms, pesa 100 kg, es fuerte y saludable. María mide 1m65cms, pesa 70 kg, es fuerte y saludable. Los niños son de 10, 8, 6 y 4 años, todos saludables. Los ancianos también están sanos pero a la hora de trabajar rinden más o menos como el varoncito de 10 años.

Producen casi todo lo que necesitan para vivir, pero algunas cosas tienen que comprarlas. Por eso José va al poblado una vez por semana, lleva en el burro un gran cargamento y luego trata de vender su mercancía al mejor precio para lo cual tiene que defender con rudeza los regateos de quienes quieren quedarse con todo por una pocas monedas.

Los malhechores abundan también a lo largo del camino y acechan durante la noche para apropiarse de lo que prefieren no conseguir trabajando. Nuevamente José es el que anda siempre con el dinero en el bolsillo y por todos lados tiene palos que usará como garrote contra cualquier invasor. Los demás colaborarán como pueden.

Como ven en esta hipótesis, el hombre es el que cobra y guarda el dinero por varias razones justificadas. Las circunstancias han variado en estos 300 años, pero por algún motivo (quizá por costumbre nada más), los hombres siguen ganando más, cobrando más y teniendo más dinero a su disposición que las mujeres.

Como dicen todos los científicos cuando se empantanan y no saben como seguir, «lo más importante es encontrar las preguntas adecuadas; las respuestas ya vendrán».

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17 comentarios:

Anónimo dijo...

Eso de que los malhechores existían hace 300 años lo pude constatar al ver construcciones de esas épocas en las que ya encontramos los enrejados y grandes puertas con una mirilla para no dejar entrar a desconocidos. Al recorrer construcciones antiguas cualquier puede constatar que la inseguridad ciudadana tiene siglos.

Anónimo dijo...

No habría ningún inconveniente en que el hombre tenga todo el dinero de la familia en el bolsillo de su pantalón siempre y cuando ésta condición no lo induzca a hacer un abuso de poder, ignorando las necesidades de los que no tienen el físico adecuado para defender ese capital

Anónimo dijo...

Esta descripción me suena tendenciosa aunque no pueda asegurarlo. Me parece que está construida no en base adatos históricos objetivos sino al interés del licenciado en consolidar el poder masculino -cosa que para mí viene haciendo desde hace tiempo.

Anónimo dijo...

Muy linda la reconstrucción de época pero pienso igual que Irene que encubre la justificación de una situación injusta que es el monopolio de los asuntos económicos por parte del hombre. Me pregunto si no habemos tantas jefas de hogar por esa maldita costumbre que tienen ellos de creerse los dueños absolutos de todo lo que conseguidos entre los dos.

Anónimo dijo...

Las condiciones de vida de esta familia rural justificaba la administración de las tareas y responsabilidades que ellos tenían, pero ahora las cosas son diferentes, sobre todo porque una mayoría vivimos en ciudades muy desarrolladas y los temas de seguridad ha sido resueltos de maneras más eficaces que usando el bolsillo del más grandote y aguerrido de la familia.

Anónimo dijo...

En un programa de tele mostraron con pantalla partida la respuesta a una misma pregunta sobre el estres, una persona del campo y una de la ciudad. Indudablemente que en la ciudad vivimos mucho peor en cuanto a eso, pero también pienso que la vida rural tolera y permite mucho mejor que sea el varón el jefe de la familia.

Anónimo dijo...

Me hacen gracia las mujeres que viven enojadas en contra de los varones y casi todas se atienden con un ginecólogo también varón.

Anónimo dijo...

Tengo la teoría de que vivir provoca molestias inespecíficas y que cada uno le asigna un contenido específico para poder hacer algo en contra de su molestia existencial. El tema del machismo convive con el tema político, el religioso, el médico, la inseguridad, lo económico. Son simplemente contenidos realistas pero que están ahí como para poder creer que la angustia existencial puede eliminarse, lo cual no es cierto ni jamás lo será porque la vida depende de que haya estímulos placenteros y displacenteros.

Anónimo dijo...

En una casa de muy pocas habitaciones!! La moda de los grandes espacios con mínimas divisiones (loft)me tiene renamorada. Sueño con que algún día pueda tener una familia grande, vivir en un loft amplio, con muchas ventanas (inclusive en el techo), que a lo lejos se vea algún curso de agua, muy silencioso, con poquísimos muebles. Siempre con olores nutritivos: café, carne asada, legumbres hervidas. ¿No es divino?

Anónimo dijo...

A mi me tiene sin cuidado toda esta interminable guerra de los sexos. Me gustan los hombres, me parecen tiernos, protectores, monumentales, con una voz que te acaricia, rudos, firmes, un poco irritables cuando una se pone tonta, respetado por todos incluidos los hijos. ¡Cómo estar peleada con esta mascota encantadora?

Anónimo dijo...

Me hizo gracia la confesión final de que no sabe cómo seguir. ¡Bien licenciado! Nobleza obliga.

Anónimo dijo...

En muchas familias la mujer es la administradora de los ingresos, aunque ella no tenga un trabajo remunerado y aunque a él se lo pueda calificar de machista.

Anónimo dijo...

Si él gana mucho dinero ¡buenísimo! Si gana mejor que yo ¡que siga esforzándose! Si quiere administrar el dinero ¡una preocupación menos! Lo importante no es quién gana más o quien administra. Lo que importa es llegar a acuerdos y vivir en paz.

Anónimo dijo...

Lo que dice Mirna funciona para una pareja pero no a nivel social.

Anónimo dijo...

Mi esposo es un hombre buenísimo, no tengo ninguna queja, salvo que en 10 años de matrimonio nunca pude saber cuánto gana ni dónde guarda la plata. Siento que no confía en mi, lo extraño es que nunca me ha dicho eso.

Anónimo dijo...

Su pensamiento científico es muy maduro, me impresiona!

Anónimo dijo...

María se defendía con gas paralizante.