jueves, 12 de mayo de 2011

La autoevaluación y la baja autoestima

Si somos heterosexuales y nos miramos en un espejo, no podremos vernos deseables, eróticos, atractivos, porque sólo sentiríamos eso por alguien del otro sexo.

Hombres y mujeres venimos disfrutándonos y padeciéndonos desde siempre y esta convivencia agridulce parece destinada a proseguir un tiempo más porque la fecundación artificial aún no es tan popular como para terminar con la formación de matrimonios

La baja autoestima es algo que nos ocurre a todos y entra en combinación con nuestro umbral de tolerancia a la frustración.

En los hechos, si no tengo una buena imagen de mí, si considero que mi aporte a la pareja es mediocre, deficitario, insignificante, estaré aportando un malestar inevitablemente nocivo para el clima de convivencia.

Muchas personas tienen esa sensación de minusvalía, sobre todo cuando se auto califican.

En forma paradojal, si esas mismas personas reciben críticas desde afuera (desde el cónyuge, por ejemplo) casi seguramente reaccionen con enojo, reclamando más consideración, respeto y tolerancia.

Dicho de otro modo, quienes tienen una mala opinión de sí mismos suelen no soportar que otros tomen la iniciativa para hacer esa evaluación. Ni siquiera toman a bien una simple ratificación cuando con tono lastimero pronuncian la descripción de su triste imagen.

Como vemos, quienes tienen una baja autoestima, no solo aportan un mal clima al hogar sino que tampoco toleran ser ratificados.

Algo que es lógico que ocurra tiene que ver con la opción heterosexual.

Efectivamente, si una mujer se mira en un espejo y no se gusta porque en general no le gustan las mujeres, supondrá que es fea, poco atractiva, desastrosa, desagradable, y con esa autocalificación se presentará ante su marido, con el ánimo por el suelo, lo cual sólo dejará habilitada la opción de ratificarla porque, efectivamente, con esa baja autoestima autogenerada, se convertirá en desagradable e irritante.

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11 comentarios:

Amelia dijo...

El músculoso de la foto! Qué cosa monstruosa!

Mirna dijo...

Depende qué vea de mí en el espejo. En tiempos pasados podía mirarme de pies a cabeza y sentirme atractiva. Es cuando alguna bisabuela nos dice que estamos en edad de merecer, y nosotras bien que sabemos estar mereciendo un buen revolcón.
Pero después una se acostumbra a mirarse de manera furtiva. El análisis global, minucioso y detallado, correspondiente a una perspectiva de sexo bajo la luz... ya no va.
Y una se mira parcialmente y trata de caerse agradable. Es un poco triste, pero con el correr de los años se va aceptando porque la vida es así.
Sin embargo todo este síndrome de ocultamiento y disimulación de las imperfecciones, cede en buena medida cuando adviertes deseo auténtico en los ojos de quien te mira. Entonces los signos del envejecimiento molestan mucho menos y hasta se puede hacer una corridita al baño con la luz prendida.

Lola dijo...

Yo debo ser polisexual, porque encuentro deseables a personas de sexos diversos.

Filisbino dijo...

Lo que veo con más frecuencia es personas que se sobre-califican y no soportan la más mínima crítica.

Adrián dijo...

Ese músculoso debe tener grandes dificultades para caminar. Tendrá que hacerlo de piernas abiertas, para evitar el choque de los muslos.

Leticia dijo...

Sólo alguien que se siente minusválido, mismo, puede ser capaz de hacer una cosa así con su cuerpo.

Marcos dijo...

Para evitar que me evalúen, primero digo yo todo lo que posiblemente me puedan decir. Y como lo dicho, dicho está, lo más probable es que no caigan en redundancias.

Raúl dijo...

Ese es, Marcos, el secreto salvador de la autocrítica: lo que te resulta insoportable escuchar de boca de otro, dilo tú mismo.

el peti dijo...

Conservo la autoestima alta, con sumo orgullo, porque es lo único alto que puedo tener.

Eulalio Flautiño dijo...

Yo no considero que mi aporte a la pareja sea lo que se dice 'insignificante', pero mi mujer sí. Dice que con lo que gano no se puede pagar ni la luz. Claro que esos comentarios aportan un enorme malestar a la convivencia. Yo ya le dije de irme... sé que ella no me necesita. A pesar de todo se niega. Me dice "de aquí no te vas" y sigue haciendo otra cosa. Entonces yo me quedo, porque en realidad sé que me retiene por motivos más que suficientes... (en la cama hace de mí lo que quiere)

Anónimo dijo...

Llama la atención que este planteamiento se accerca al mercado que es la inmediata proveedora de imágenes sobre si mismo y causa entre otras cosas de que se haga una "baja autoestima colectiva"