viernes, 3 de diciembre de 2010

Maqueta de una psiquis

Pensemos en una casa donde viven tres personas.

1) Una vive en la parte trasera y jamás sale a la calle;

2) Otra vive en la parte superior de una torre, con grandes ventanales que le permiten ver todo lo que ocurre en la casa, tanto en el fondo como en el frente.

3) La tercera, vive en las habitaciones del frente y es la única que se comunica con el mundo exterior, con los que pasan por la puerta, con los que llaman por teléfono, se conectan por Messenger o envían e-mails.

Ese que vive en el fondo, en realidad es alguien que fue juzgado hace años y que fue condenado a cadena perpetua, pero con arresto domiciliario.

Su conducta está prohibida por todas las normas: las jurídicas y las buenas costumbres. No siente asco, no tiene vergüenza, carece de límites, desea gozar permanentemente, no tiene escrúpulos.

En lo alto de la torre vive un abogado que además es un juez bastante severo. Por su formación y por su vocación, está permanentemente observando qué hace el presidiario del fondo y qué hace el habitante del frente.

Señala, reclama, advierte, denuncia, se enoja y grita. Es capaz de provocar mucho dolor con sus recriminaciones.

En el frente vive quien interactúa con el resto de la sociedad.

Tiene que mantener al desquiciado del fondo sin que se escape, tolerar los regaños del hombre de la torre, procura llevarse bien con los vecinos y trata de que las tensiones entre los tres se mantengan bajo cierto control, sin que nadie se sienta maltratado, procurando que todos se hagan los gustos.

En suma: el delincuente del fondo es el inconsciente, el juez de la torre es el superyó, y la cara visible de esta familia de tres integrantes, es el yo.

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13 comentarios:

Blanca dijo...

Ah no! para vivir bajo ese estrés, prefiero alojarme en el sótano.

Leticia dijo...

Quiero una casa así, con un faro, frente al mar, con techo a dos aguas y chimenea.

Cacho dijo...

No tiene faro porque esté frente al mar. Mirá que sos inocente Leticia. El faro está para encandilar a los chorros.

Graciela dijo...

Debo hacer algunas acotaciones, no sin antes reconocer que usted se lleva un 11 en didáctica.
Para ser didáctico tuvo que omitir algunos detalles: 1)el que vive en la parte trasera a veces se escapa a la calle. 2)el que vive en la torre no siempre está al tanto de todo lo que sucede en la casa. 3)... al diablo! tenía ganas de hacer más acotaciones.

Emma dijo...

Voy a recomendarle la lectura de este artículo a mi sobrina que empezó a estudiar psicología.

Lady dijo...

Igualito a mi familia. Yo soy la única cara visible, la fachada. Todos mis hermanos están en el negocio de las sustancias psicoactivas.

Lautaro dijo...

Al de la torre y al de la parte trasera, les llega información desde el exterior pero uno nunca sabe de qué manera responden.

Martina dijo...

Por qué habla de inconsciente en lugar de Ello. Está mezclando la primera y la segunda tópica.

M. Eugenia dijo...

Qué dice Martina de ellos y de las topas?

Inés dijo...

Cómo no vamos a querer solucionar el problema de la delincuencia con encierro y represión, si eso es lo que hace nuestra propia cabeza.

Lucas dijo...

Al tipo de la torre lo que más le gusta es agasajar a los padres del que vive en el frente.

Orosmán dijo...

Hacer las veces de abogado y de juez, no debe ser nada fácil.

Jorge dijo...

El "YO" recibe los delivery que piden los tres...