miércoles, 9 de diciembre de 2009

¿Usted es una persona o un número?

En un artículo publicado con el título «La mujer no existe» proponía la interrogante: «Si el ser humano no existiera, ¿existirían «la justicia», «la valentía» o el concepto abstracto «perro»?»

La respuesta es negativa: No existirían porque sólo existen casos concretos, como por ejemplo mi perrita negra con manchas blancas. El concepto «perro» es una abstracción segregada por un cerebro humano puesto a generalizar.

Nuestra obsesiva búsqueda de tranquilizantes para la incertidumbre nos lleva a cometer errores que pueden o no causarnos perjuicios.

En general, cualquier error suele ser perjudicial aunque los beneficios del error nos hagan pensar que es todo ganancia (por ejemplo, creer que conociendo a mi perrita lo sé todo sobre los perros).

Precisamente es la necia búsqueda de las certezas lo que también nos hace pensar que la ciencia es la única forma de acceder a un conocimiento verdadero.

Esta creencia es sostenida por los «cientificistas». Quizá usted lo es y no lo sabía.

Uno de los principios esenciales del cientificismo es que si algo no puede ser comprobado por medio de la experimentación, entonces es falso o no existe.

De esta manera, las únicas ramas del saber que sobreviven son la física, la química, la biología (y pocas más).

Por el contrario, se convierten en falsas todas las humanísticas (sociología, economía, filosofía, etc.).

Y acá aparece el problema: el cientificismo depende del nominalismo, es decir, con ese rigor (sólo lo experimentable es verdadero), se quiere llegar a universales que desconocen la particularidad de cada cosa que observemos.

Así desembocamos en que para la ciencia (biológica, por ejemplo) no hay personas (como usted y como yo) sino que existen especies (la humana), géneros (mujer o varón), enfermedades (gripe, diabetes).

En otras palabras, el cientificismo (glorificación de la ciencia) desconoce la individualidad, la singularidad, los casos concretos y eso nos hace desaparecer como personas concretas (María, Pedro) lo cual es tan angustiante que cuando acudimos a la ciencia para que nos cure, puede terminar enfermándonos de otra cosa.

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11 comentarios:

Aurora dijo...

Estoy de acuerdo con lo que dices del cientificismo pero no debes olvidar de la economía de escala. El tratamiento particularizado sería imposible de solventar.

Margarita dijo...

Nunca lo había pensado así; acabo de descubrir en mí a una cientificista. De todos modos, en ambas partes hay verdad (en las ciencias experimentales y las sociales). Es difícil conjugar los saberes de ambas.
Creer en la individualidad y particularidad de cada ser (opino que es cierta), es muy gratificante, pero también es verdad cuando se dice que a los humanos (o seres de una misma especie) son más las cosas que los unen que las que los separan.

Dr. Spinelli dijo...

Por ese motivo es que un esquizofrénico es tan distinto de otro, aunque tengan de algún modo la misma patología.

Sandra39 dijo...

Estamos de acuerdo en que "la mujer no existe", asi como no exite el perro o la lagartija. Pero por qué en lugar de poner el ejemplo de la mujer no puso el del hombre.

Fafael dijo...

La lengua guaraní no es nominalista. Por ej, no existe la parabra río, sino el concepto "río de los pájaros pintados", que alude a un río en particular, el río Uruguay.

Roque dijo...

Tiene razón, con el criterio cientificista existiría la Luna (porque el ser humano alunizó y trajo muestras de su suelo, por ej) pero no el Sol, porque para afirmar la existencia del sol dependemos de nuestros sentidos, pero no podemos experimentar en forma directa con él.

Ángel dijo...

Es un disparate decir que para la Biología no existe la individualidad de cada ser, simplemente lo que se hace es dejar esa individualidad a un lado, a los efectos de sacar conclusiones globales. Y claro, globalizar tiene aspectos positivos y negativos.

Hernán dijo...

En el mundo en que vivo, recibo muchos mensajes que me hacen pensar que soy un número; sobre todo cuando explicitan mis deberes y obligaciones. Por otro lado, me hacen sentir una persona cuando me inculpan, me diagnostican o me obligan a adoptar ciertas conductas "sociales".

Martín dijo...

Hace poco mi tía se dio cuenta de que al doberman tenía que darle un poco más de comida que al pequinés.

Tamara dijo...

Porque además de pertenecer a la especie humana, somos individuos diferentes, es que el ideal comunista reza: "A CADA CUAL según su capacidad y DE CADA CUAL según su necesidad"

Soraya dijo...

Joaquín Sabina, en una de sus canciones, clama por una "pastilla para no soñar". En ese caso yo pediría una pastilla para "no inciertar"