jueves, 12 de julio de 2012

Hacemos lo que podemos



Hasta los cerebros mejor entrenados para la investigación científica padecen las debilidades propias de nuestra especie.

Conozco una historia trágica que suele contarse como si fuera un chiste.

Se refiere a un ebrio que, en una noche de invierno, revuelve la nieve bajo un farol. Un policía le pregunta por qué hace lo que hace y el borracho le responde que busca las llaves para entrar a su casa. El policía le pregunta si está seguro de que se le cayeron en ese lugar y el hombre responde que se le cayeron en otro sitio pero que las busca ahí para aprovechar la luz del farol.

Quienes se divierten con esta historia se salvan de pensar qué significa en realidad. El pobre hombre nos representa a todos, pero sobre todo a los científicos de quienes depende nuestra salud.

Obsérvese que en general todo ser humano solo hace lo que puede. En el caso de ficción, el borracho solo puede buscar donde hay luz, independientemente del lugar donde podrían estar sus llaves. Eso mismo hacemos cuando buscamos algo: buscamos donde podemos buscar.

Según la historia que tiene a Pandora en el rol protagónico, cuando abrió la famosa caja esparciendo todas las enfermedades, dejó sin querer una en el piso del fatídico recipiente: la esperanza.

Gracias a esta «enfermedad», los humanos buscamos donde podemos (donde hay luz, por ejemplo), pero también buscamos donde podemos porque quienes nos ayudan solo pueden buscar en algunos lugares y no en otros.

Por ejemplo, según cuentan, los buscadores más interesados en encontrar las causas del cáncer, omitieron una y otra vez cualquier hipótesis referida al hábito de fumar porque todos ellos eran fumadores.

Este es un caso de «creencia pasiva» (1), en el que los prejuicios alcoholizan nuestro discernimiento, haciéndonos buscar donde nos moleste menos.


(Este es el Artículo Nº 1.626)


10 comentarios:

Alba dijo...

20.679 médicos recomendaban el cigarrillo! Esa publicidad va a pasar a la historia!!
Seamos humildes. Comprendamos nuestras limitaciones. No perdamos la enfermedad de la esperanza, porque al igual que la utopía, ella nos permite avanzar.

Carolina dijo...

Ya apareció otra de sus frases célebres: ¨los prejuicios alcoholizan nuestro discernimiento, haciéndonos buscar donde nos moleste menos¨.
Sin palabras!!!

Gabriela dijo...

Cuando se nos pierde algo, buscamos en varios lugares donde sabemos (inconscientemente) que eso no está. Parecería que nos resistimos a encontrar lo que buscamos. Finalmente algo rompe esa resistencia y muchas veces encontramos esas malditas llaves que no recordamos dónde pusimos.

Elena dijo...

Los médicos, científicos, amigos, que nos ayudan a buscar las causas de nuestras enfermedades, no tienen un rol protagónico en la búsqueda de nuestra salud. Sí lo tienen socialmente, y es a eso, creo yo, que se refiere Mieres.
El rol protagónico es de cada uno de nosotros. Eso no significa, por supuesto, que podamos sanarnos siempre, pero lo logramos muchas más veces de lo que creemos.

Elbio dijo...

Elena habla de las causas de las enfermedades. Suponemos que toda enfermedad tiene una causa y la verdad, no sé si suponemos bien. Ignorar la causa no quiere decir que la causa no exista. Pero...¿y si a veces no existe la causa?
Como seres humanos estamos diseñados para interpretar los fenómenos de acuerdo al principio de causa-efecto. Somos solo seres humanos. Y nada menos. Solo seres humanos, conviene no olvidarlo.

Olegario dijo...

Estamos ebrios de saber. Ebrios de buscar.
También necesitamos paz.
Incluso es probable que necesitemos morir.

Marina dijo...

Aprovechar la luz del farol es tener sentido de la oportunidad. Gracias a este sentido es que muchas veces logramos el éxito. El éxito en ocasiones nos deja ebrios. Entonces así de mareados, nos ponemos a buscar en cualquier lado. Podemos llegar a olvidar qué era lo que buscábamos.

Roque dijo...

La creencia pasiva es cómoda, útil, necesaria y peligrosa.
Nos fumamos pasivamente cada cosas!!
Hacemos lo que podemos. Aunque el tiempo pasa y puede suceder que la experiencia nos haga poder más.

Raúl dijo...

Escuché por ahí que las páginas más buscadas por los internautas son las de pornografía. No sé si será cierto. Lo cierto es que son páginas muy buscadas.
Creo que buscamos pornografía porque el sexo nos interesa mucho. Como dice Fernando: nuestra única misión es conservar la vida y la especie.

Sofía dijo...

El lugar donde menos me molesta buscar es el lugar de lo que me satisface. Ese lugar está lleno de placeres, alegrías, confirmaciones, seguridad, esperanza.
Me molesta buscar donde encuentro angustia, incertidumbre, caos.
Me molesta buscar donde encuentro lo más preocupante y fecundo de mi misma.