domingo, 25 de enero de 2009

Mar y Ana

La situación me desorienta un poco pero los ojos de Mariana diluyen cualquier tipo de insatisfacción.

Hace meses que compartimos barrio, apartamento, dormitorio y cama. Hablamos durante horas y casi no nos hacemos preguntas.

Esta es una de las claves. Sólo queremos entender bien lo que el otro pudo no haber contado con claridad, pero nada de “averiguar para dominar”.

No niego que hay muchas cosas que quisiera saber de ella.

Por qué una mujer tan atractiva es tan modesta? Qué la lleva a estudiar si conseguir lo que necesita le cuesta tan poco? Dónde va cuando no nos vemos por hasta tres días?

Temo que algún día no vuelva y si tuviera suerte, quizá me avise por medio de un mensaje de texto lleno de abreviaturas.

Cada vez que viene siento lo mismo que sentimos todos cuando hubo un clima horrible y amanece un sol radiante.

Nos abrazamos interminablemente y seguramente comenzará yendo hacia la heladera. Mientras la extraño durante sus largas ausencias, tengo tiempo de sobra para comprar lo que satisface sus preferencias.

Luego de agotar el tema que ella bautizó como «asunto de números», me entrega la mitad de lo gastado y luego amor, mucho amor.

La convivencia con ella parece una película guionada por algún escritor que plantea situaciones simples pero plenas de sutiles complejidades. Con ella mi vida se ha vuelto rara, increíble, hasta podría dudar si me está pasando a mi.

Pero claro, yo vengo de costumbres muy tradicionales. Tengo que hacer un gran esfuerzo por no mostrar los celos. Ella quizá sepa que yo me siento inseguro, pero no parece preocuparle. Sólo me acaricia con esa mirada...

Me mortifico imaginando otros hombres mejor adaptados a esta forma de vida.

Quiero que esto cambie, que ella se quede todo el tiempo conmigo, que me cuente más de su vida, de su familia, de su trabajo, sobre su embarazo. Quién es el padre? Ella lo sabrá?

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24 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy linda Mariana, pero conmigo: ni a misa!

Anónimo dijo...

No sé, este relato me parece fuera de punto, le falta espesor, está chirlo (no sé si existe esta palabra). La idea está un poco buena, pero es livianito.

Como consuelo digo que "he leído peores publicados en un señor libro".

Un aplauso para el asador!!!

Anónimo dijo...

Un tipo enamorado banca y banca. Yo estuve en una situación similar y me podrían haber matado con una navaja sin que yo dijera ni ay. El amor puede ser así, cómo no, lo conozco.

Anónimo dijo...

Una amiga de mi hermana es como Mariana y tiene una suerte con los hombres la muy hija de mil puta que no se cómo hace. Yo me mato prestándoles atención y me llaman cuando no tienen con quien follar.

Anónimo dijo...

La evaluación de cualquier persona no se puede hacer por períodos cortos. Hay que ver cómo se llega a la vejez. Algunas son Madonna a los 30 y cuando tienen 50 son un fregón despreciable.

Anónimo dijo...

Ah, pero este tipo está loco. Se queda con ella embarazada no sabe de quién? Pero dónde estamos?

Anónimo dijo...

Estas historias fuera de la web (o el papel) no serían posibles.

Anónimo dijo...

Para mí está bien metaforizado aquello que nos pasa a todos quienes estamos enamorados de nuestra pareja. No sabemos nada de ella aunque creamos saber bastante. Nunca se sabe lo suficiente. Es tan grande el temor a que nuestro ser más querido nos abandone que la información siempre es insuficiente, las seguridades siempre son pocas, la angustia siempre es excesiva. Todo es maravilloso y todo está mal. Divinamente mortificante.

Anónimo dijo...

Yo estuve con una rara de estas hasta que mi vieja me convenció que que era una artista que me hizo la cama para desplumarme.

Le interrumpí la faena en la mitad del trabajo. Ahora debe estar cagando a otro más gil que yo.

En el otro blog hablás de un gran estafador y en este hablás de una pequeña jodedora.

Viene de estafa la mano parece.

Te cagó alguien licenciado? Te estás lamiendo las heridas? Aguantate que hay revancha!
Un abrazo.

Anónimo dijo...

Desde el punto de vista literario, no es literario.

Anónimo dijo...

Una mujer que no pregunta, paga a medias, su vida es un misterio...parece atractivo pero para una historia de corto vuelo.

Anónimo dijo...

¿Qué esconde una persona a la que no se le pueden hacer preguntas? Preguntas además sobre cosas tan básicas.

Anónimo dijo...

Si entienden lo que se cuentan ese ya es un gran paso, no sucede todos los días.

Anónimo dijo...

hable de esas sutiles complejidades de las cosas simples, ahí hay buen material.

Anónimo dijo...

Esta chica es la misma del rosario? ¡Qué vida! de la iglesia a la playa y de la playa a la iglesia.

Anónimo dijo...

No imagino un embarazo lejos del padre de mi hijo.

Anónimo dijo...

Esos tres días en los que ud no la ve son los que pasa conmigo.

Anónimo dijo...

Dele pa delante que si es atractiva y modesta debe ser una buena mujer.

Anónimo dijo...

Esta es la fantasía del tipo que no quiere compromisos de ningún tipo y supone que va a amar y ser amado sólo por ser.

Anónimo dijo...

Cuentemé ¿Y qué dice la gente en el barrio?

Anónimo dijo...

Ese personaje parece un poco paranoico. Averiguar para dominar no es lo que comunmente una se propone cuando trata de conocer a alguien.

Anónimo dijo...

No me parece buena cosa que alguien se borre sin decir palabra. No podría entregarme a una persona tan desconsiderada o impulsiva.

Anónimo dijo...

Las largas ausencias se soportan como algo ocasional, no como hábito dentro de una pareja. Puedes llegar a acostumbrarte, o aceptarlo si no queda más remedio. Soy la esposa de un marino y sé de lo que hablo.

Anónimo dijo...

A este relato le falta detenerse en los detalles concretos. Por ej. en lugar de decir que va a la heladera, contar directamente cómo lo hace, qué cara pone, qué es lo que saca.