martes, 22 de enero de 2019



DESDE ACÁ NOMÁS:

Hace dos días y el recuerdo es lo único que conserva algo de calor.
La voz del niño me dijo: “Hasta acá llegaste, veterano” y cuando lo miré a los ojos lucían radiantes de felicidad, como un niño hambriento ante un plato de comida. Creo que el revolver estaba un poco oxidado.
No recuerdo la detonación del disparo, sí recuerdo que sentí una punzada seguida de una rápida pérdida de fuerza, como sentí cuando tuve un ACV hace dos años.
El dolor mayor era la nostalgia porque mi vida era linda.

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