Padecía yo un estado gripal muy fuerte, cuando a través de las lágrimas de mis ojos lloroso

A través de la llovizna lacrimal y superando la inflamación de los oídos, me llegaban las imágenes y los comentarios de distintos testigos de aquella época de oro del cine en blanco y negro.
Cada vez que veo una película de este cantante, los pelos del cuerpo se erizan como si fueran fanáticos que hacen la ola en un estadio. El corazón late de otra manera. También imito involuntariamente los gestos que más me conmueven.
Tengo datos concretos de que habemos muchos rioplatenses que reaccionamos de la misma manera, pero lo que pasó en este caso fue realmente insólito.

Cuando pasaron un fragmento de Cuesta Abajo (1934) vi durante poquísimos segundos a mi madre.
Ya sé que no puede ser, pero yo la vi con mis propios ojos y también es verdad que la gripe desapareció.
reflex1@adinet.com.uy